Mazamorra

Escribir es difícil, y si bien yo no nací para esto, hoy prometí no frustrarme, hacer de cuenta que es un juego. Entonces se me ocurrió que juguemos a que vos estás de viaje conmigo. Así que por un rato olvidá que estás en la oficina, en el bondi, en el subte, en tu casa o donde sea que estés: ahora estamos juntos en un banco de la Plaza de Armas de Cusco.

Tu sueño, el mío, el de muchos

adiccion por los viajes

Buenos Aires me encanta, soy buena en lo que hago, gano lo suficiente para vivir bien y puedo aspirar a una casa propia aunque eso implique hipotecar los próximos veinte años de mi vida. Disfruto comer en familia, juntarme con amigas, estar sola en casa. ¿Por qué irme de viaje? ¿Y si extraño? ¿Y si me aburro? ¿Y si no consigo trabajo? ¿Y si viajar no es para mí?